MISIÓN, VISIÓN & VALORES INSTITUCIONALES

MISION

Somos una comunidad educativa marista que damos a conocer a Jesucristo y lo hacemos amar con una presencia significativa entre los niños y jóvenes, preferentemente los más vulnerables.

Formamos buenos cristianos y virtuosos ciudadanos, a través de una educación integral de calidad, para transformar nuestra sociedad en una más justa, solidaria y fraterna.


VISION

Al 2023 nos proponemos ser una comunidad educativa marista que damos a conocer a Jesucristo y lo hacemos amar, con un Proyecto Educativo humanizador, innovador y audaz que responda con eficacia a los llamados de los niños y jóvenes, de sus familias y la sociedad.


VALORES INSTITUCIONALES

Interioridad: A ejemplo de María, mujer de la interioridad, del espíritu, de la escucha atenta de la voluntad de Dios, cultivamos nuestra interioridad, ámbito de intimidad, espacio donde nos encontramos con lo que somos, acogemos las resonancias que nos llegan del mundo exterior, entorno donde Dios se comunica y podemos encontrarnos con Él reflexionando, orando y celebrando.

Sencillez: La sencillez nos lleva a hacer bien las cosas, sin ruido, sin buscar la propia figuración personal, evitando el consumismo y la ostentación. Es fruto de la unidad entre pensamiento y corazón, carácter y acción. Se manifiesta a través de una relación auténtica y directa para ser honestos con nosotros mismos, nuestro entorno y con Dios. Orientamos la educación hacia lo esencial y lo vital.

Amor al Trabajo: Con el amor al trabajo educamos a nuestros estudiantes en el valor del esfuerzo, la capacidad de superación personal y el desarrollo de los talentos. Nos compromete a realizar nuestro trabajo con generosidad de corazón, constancia, perseverancia y a esforzarnos por hacer las cosas cada día mejor, con disposición, espíritu colaborativo y al servicio a los demás.

Espíritu de familia: Vivimos el carisma Marista en un espacio de acogida, donde podemos compartir, expresar y vivir nuestra fe. El espíritu de familia se basa en relaciones fraternas que nacen del cariño, la ternura, respeto, perdón, reconciliación, tolerancia, reconocimiento de la diversidad, fraternidad. El amor a los niños y jóvenes es la primera condición para educarlos.

Solidaridad: Es una llamada a dedicarnos con mayor esfuerzo apostólico a los más necesitados, a buscar caminos evangélicos para trabajar por la promoción y la defensa de los derechos humanos, especialmente de los NNA, sea a nivel local, nacional o internacional. Invitamos a nuestros estudiantes a vivir el servicio como compromiso con el otro, actitud mariana que manifiesta el modelo de Iglesia que queremos construir.

Si tiene alguna pregunta llámenos al 203-2670