Nosotros
PALABRAS DE NUESTRA DIRECTORA
Somos una comunidad educativa con una presencia significativa entre los niños y jóvenes de la zona sur de Lima, desde 1968. Somos parte de una herencia marista que está al servicio de nuestro país desde 1909, ofreciendo una educación integral con valores inspirada en el carisma de San Marcelino Champagnat. con una presencia Marista en los cinco continentes y más de 80 países.
Nuestra comunidad educativa maristas tiene por misión dar conocer a Jesucristo y hacerlo amar; nos proponemos para el 2025 ser una comunidad con un proyecto educativo humanizador, innovador, audaz e inclusivo, que responda con eficacia a las llamadas de los niños y jóvenes, de sus familias y de la sociedad. Con este propósito trabajamos bajo objetivos estratégicos claramente definidos que nos permiten organizar, ejecutar y evaluar las tomas de decisiones para una mejora continua. Estos objetivos son los siguientes:
1. De la misión Desarrollar en nuestras obras una propuesta educativa valiosa que responda adecuadamente a las necesidades de los estudiantes, en armonía y coherencia con el carisma marista y los requerimientos de la sociedad.
2. Del carisma Implementar procesos que garanticen la identificación que todos los colaboradores de nuestras obras con el quehacer educativo evangelizador y la continuidad carismática de la familia marista.
3. De la gestión y organización: Avanzar hacia una mayor integración de las obras desde las realidades locales que faciliten el desarrollo de las personas, el acompañamiento de los procesos y el logro de los objetivos de la misión educativa maristas.
4. De la sustentabilidad: asegurar el desarrollo y la continuidad de la presencia marista, garantizando su sostenibilidad económica y financiera, con criterio de uso evangélico de los bienes y la disminución de la inequidad.
Este año 2025, priorizaremos la vivencia de una cultura vocacional, animación vocacional de nuestros niños y jóvenes, ofreciendo experiencias e itinerarios que fomenten el descubrimiento del sentido de la vida y el proyecto de Dios para cada uno; pues apostamos porque nuestro colegio sea un entorno comunitario donde se viva y transmita la fe, la esperanza y el amor, guiando a nuestros niños, niñas y adolescentes en el desafío constante de armonizar fe, cultura y vida (Tras las Huellas de Marcelino Champagnat N°144).
Los invitamos a mirar hacia adelante a que nos sigan acompañando en esta incansable labor de seguir construyendo un Ramírez Barinaga que se erija en auténtico espacio de aprendizaje, vida, evangelización e innovación.
Sigamos construyendo, con esfuerzo conjunto, y entrega decidida, los siguientes años de nuestra institución.
Que Dios, San Marcelino y Nuestra Buena Madre lo sigan haciendo todo entre nosotros.
NUESTRA HISTORIA










Misión
Evangelizamos a los niños, niñas y jóvenes, preferentemente aquellos en condiciones de vulnerabilidad, a través de la educación formal y de otras presencias, ayudándoles a ser buenos cristianos y buenos ciudadanos, según el modelo marista.
Visión
Para el año 2030, habremos impulsado procesos que garanticen la sostenibilidad
carismática marista, mediante la animación de las vocaciones, la calidad de nuestro servicio educativo y una nueva configuración de las estructuras de animación y gobierno.
Nuestros valores
Espíritu de familia
Vivimos el amor fraterno y el calor de la familia en nuestras comunidades educativas y transparentamos nuestra unidad e interculturalidad. Entregamos la calidad de nuestra relación a los hermanos y laicos, niños, niñas y jóvenes, y mostramos también el amor de familia a todas las personas de nuestro entorno.
Al estilo de María
Amamos a María y la reconocemos como madre, educadora en Nazaret y discípula entre los discípulos de Jesús. Reproducimos las actitudes de María en nuestra vida cotidiana y somos sus rostros visibles para nuestra vida y misión.
Amor al Trabajo
Contribuimos al don creador de Dios con un trabajo responsable y creativo, poniendo amor, esfuerzo, entrega y alegría en el empeño cotidiano por la calidad, en actitud permanente de servicio. Nos hacemos responsables de la misión encomendada, sintiendo la satisfacción del deber cumplido, enriqueciendo así la creación entera.
Audacia
Observamos las situaciones emergentes, interpretamos los signos de los tiempos y nos comprometemos valientemente con las mejores soluciones transformadoras. Damos testimonio vivo de la entrega y somos constructores de una vida mejor para los que participan de nuestra vida y misión. Asumimos riesgos de forma responsable.
Profecía
Somos testimonio de la buena nueva en cada una de las realidades de nuestra provincia. Denunciamos las situaciones inhumanas de nuestro entorno, promovemos los derechos de los NNAJ y anunciamos nueva vida entre ellos. Somos audaces en la solidaridad y fraternidad.
Sencillez y humildad
Vivimos al estilo de nuestros orígenes y del espíritu de Nazaret, con el deseo de construir un nuevo Hermitage para nuestra vida y misión. Adoptamos un modo de vida sobrio, auténtico y horizontal en toda nuestra vida y misión marista con actitudes de transparencia, bondad, humanidad y acogida.
Presencia significativa
Estamos entre los niños, niñas y jóvenes. Procuramos así la cercanía que da confianza, la prevención que
dignifica y la atención a la realidad de cada uno, en actitud de respeto, escucha y acogida. Nos mostramos
cercanos física y emocionalmente a cada persona que la misión nos encomienda, acompañando
especialmente sus situaciones más críticas y generando vínculos positivos.